lunes 31 de agosto de 2009

Preludio a "Humildad y Prudencia" (II)

The Dark Knight
Impresionante.

Hay algo que me gusta de mí. No me gusta porque me haga sentir "mejor" que alguien o algo así (por aquello del post pasado), sino porque es algo que me hace sentir bien y es una de esas cosas que, de un modo particular, nos hace sentir humanos (creo yo).

A mí me gusta mucho ser impresionable. Es una de esas cosas que me ayuda a nutrirme en varios sentidos no solo de las artes, sino de la humanidad misma.

Recuerdo que el momento en que caí en cuenta de que me encantaba ser impresionable fue cuando salí de ver The Dark Knight el año pasado. Y caí en cuenta cuando empecé a leer críticas y opiniones de varias personas en los distintos blogs que leo (blogs de gente mamona, dicho sea de paso*). Noté que a esa gente no le gustaba la película no porque les pareciera mala, sino porque NO querían que le gustara: admitir que les gustaba o que era impresionante en cierto modo y que no era una película cualquiera era como admitir que sus mentes se habían rebajado al nivel de los de la prole.

Evidentemente, la cuestión no es sobre la subjetividad de si la película de Batman es buena o mala. Mi punto es sobre el cómo hay personas a las que no les gusta impresionarse o consideran que el hacerlo, que impresionarse con películas, canciones, libros o cualquier obra es sinónimo de un gusto poco refinado o algo propio de personas ignorantes o tontas. Yo no tengo nada en contra de este tipo de personas que son prejuiciosas y despectivas con las personas impresionables, ya que, de hecho, el que haya personas que por decisión personal decidan perder su capacidad de asombro (para preservar un "status" cultural superior o un elitismo insensato) me parece algo muy triste y lamentable. Y claro, entiendo que haya personas que no se impresionen muy fácilmente, pero creo que me explico bien al referirme a personas que se jactan de no ser impresionables por pura apariencia y que haya otras que en verdad no lo son.

Personalmente, no me molesta decir que hay infinidad de cosas que me impresionan. Desde la más simples (como el clima o los animales) hasta las que tiene cierta complejidad, como las películas o los libros. Y espero que, así como quiero conocer y aprender todo cuanto me sea posible, nunca deje de impresionarme por muchas de esas cosas que a la fecha siguen haciéndolo. Incluso cosas negativas, como la muerte o la violencia. No es que busque experimentarlas, pero me gusta que me impresionen.

*Blogs muchísimo más interesantes que los del promedio que leo, eso sí.

jueves 27 de agosto de 2009

El hombre que vendió el mundo


The Man Who Sold The World
- David Bowie


Pasamos de las escaleras, hablamos del era y el cuando

Aunque no estaba ahí, dijo que era su amigo
Lo cual fue una sorpresa, se lo dije a los ojos
Pensé que moriste solo, hace mucho mucho tiempo

Oh no, no yo
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió el mundo

Me reí y estreché su mano, e hice mi camino de vuelta a casa
Busqué por forma y tierra, por años y años vagué
Contemplé una contempladora mirada a todos los millones aquí
Debimos haber muerto hace tiempo, hace mucho mucho tiempo

¿Quién sabe? Yo no
Nunca perdimos el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió el mundo

¿Quién sabe? Yo no
Nunca perdimos el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió el mundo

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El "joto al que le gusta cantar" es un cliché del que mucha gente a mi alrededor se burla. A mí lo que me da risa es el tipo de música que le gusta cantar a esta gente, no el cantar en sí. Una vez, por ejemplo, conocí a uno que tomaba clases de canto y que, en su clase, le propusieron que formara parte de una banda que tocaba covers de Metallica. El dijo que no, que para él esa música era música si chiste y que era un cochinero sin sentido y un ruidajo muy molesto. Dijo que prefería cantar canciones de Yuridia o de Belanova.

Yo siempre he querido aprender a cantar, pero me siento viejo para empezar a hacerlo. Trato de superar ese prejuicio, pero nomás no. Espero que antes de terminar este año logre al menos iniciar clases de canto... al menos para no cantar tan feo, digo.

Esta es una de esas canciones que me gustaría poder cantar. Últimamente he estado enajenado con ella mal pedo, hasta le pegué la tonada a una amiga en la escuela. Nirvana le hizo un cover, pero me sigo quedando con la original, con la de Mr. Bowie.

Y disculpen la traducción pinchona. Soy malo para las traducciones literales.

martes 25 de agosto de 2009

Preludio a "Humildad y Prudencia"

James Cameron
James Cameron no solo presume ser una verga para hacer películas, sino también para seducirte con sus poses.

Chorreo por ver Antichrist, de Lars Von Trier, únicamente porque el cabrón dijo que él era el mejor director del mundo y los demás eran mamadas. Quiero ver Avatar porque, según Jaime Camarón (arriba, en la foto), él es el único que sabe hacer una película en 3D como Dios manda.

Hubiese amado a The Beatles si me hubiera tocado vivir en la época en la que se autoproclamaron más populares que Jesús. Creo que hubiera comprado todo lo de ellos que mi economía me hubiese permitido. Hasta los hubiera puesto en mi casa a todo volumen nomás por incomodar a mi familia ultraconservadora.

Amaría más Harry Potter si Rowling afirmara que, gracias a ella, muchas futuras generaciones se han salvado de ser personas que no conocieron los libros. Le hubiera aplaudido a Rimbaud mientras se burlaba de toda esa prole de poetas elitistas mamones.

En conclusión, amo a la gente que no es humilde ni modesta.

Obviamente no a toda, pero sí a aquella que puede sustentar su mamonería tanto con su trabajo como con el hecho de que, pese a que a mucha gente le hiere, dicen la verdad sobre un hecho que prácticamente es factual. Quizás por eso soy como soy y me expreso como lo hago: porque me maravilla más ese tipo de comportamiento que el de la gente "humilde" y "prudente".

Platicaba con un amigo, por ejemplo, sobre lo aburrido que sería para mí comportarse como un sabio (como Siddartha Gautama) o, peor aún, tener una vida enfocada sólo en eso. Respeto mucho cualquier estilo de vida, claro está; pero el pasar una vida sin entregarse a los excesos esporádicos o a los "pecados" -entendiéndose pecado como aquello establecido como tal por la sociedad y no como algo propiamente malo- me parece simplemente inhumano.

No me considero nihilista, pero bastante tengo de ello. Por ello, me gusta hacer cosas ocasionalmente, las cuales sé que, de algún modo u otro, van a ofender a la moral barata de ciertas personas que me rodean. Y me gusta también que lo hagan otras personas (cuando el que lo hagan no implica en sí una ofensa a la honra de alguien). Quizás por eso amo a las personas que no son humildes: porque sus comentarios suelen poner a temblar el débil tejido moral de raza humana y porque suelen servir como filtro humano: eres capaz de ver quién es inteligente y quién es idiota dependiendo de qué tan afectados se vean por estas personas.

Aunque, si me preguntan (como lo hizo mi amigo) si me considero humilde, les responderé esto: intento serlo tanto como puedo todos los días. Sin embargo, no voy a ser humilde según los paradigmas tuyos o de tu sociedad, sino de los mios.

sábado 22 de agosto de 2009

Un buen momento para ser Sasuke Uchiha

Big Deidara
Creo que C4 es el tamaño de cierto miembro.

No lo niego: lo sigo amando tanto como el primer día.

P.D.: Han de disculpar que los últimos dos posts sean una captura, pero así de interesante han estado mis vacaciones. El lunes ya entro a la escuela, a lo mejor todo cambia.

viernes 21 de agosto de 2009

Qué orgullo vivir en Culiacán

Detective Comics
Tomado de Detective Comics #854.

Jijoela..

miércoles 19 de agosto de 2009

Me cago en mis viejos

Me cago en mis viejos II

Esto es como poner la literatura al alcance de todos. Leyendo esto me entran ganas, de verdad, de seguir su ejemplo y lanzarme a lo loco a escribir mis mas infames intimidades. Me imagino a mi misma escribiendo mi diario en público, se me ponen los pelos de punta de verdad. No sabria que escoger, que decir en unos solos renglones. Tampoco os creais que mi vida sea tan interesante, pero para cagarse en algo... para eso siempre hay recursos. Yo cada dia me cagaria en algo, por ejemplo un dia en los mosquitos (que no veas como joden en verano los cabrones) otro dia en el calor (tipico, tipico) otro dia en la señora que viajaba sentada delante mio en el autobús, que olía a pescadilla (si, ese olor repugnate proviniente no quiero saber de que partes y muy acentuado por la calor y el sudor). También podria cagarme en mi y en mis defectos, que no son pocos. Acabaría convirtiendome en un arlequín: patético intento de hacer reír (odio los arlequines, quizás porqué de pequeña nos disfrazaron en la escuela de arlequín, y su recuerdo me tormenta). Me reíria de mi misma, como siempre hago, pero podría poner en peligro mi integridad psyquica, y cayendo en una depresión postvacacional (si es que alguna vez estube de vacaciones, porque trabajando precisamente no estoy). Todo esto y mas me entran ganas de escribir cuando leo al pseudomuchacho o al alterego de quien sea, hablando en plata y sin pelos en la lengua. Me gusta. Me motiva. Me pone.

-Martisa Flow

me parece una falta de respeto total y absoluta hacia sus padres y hacia los demas padres, ese muchacho/a esta escribiendo una estupidez, es un ignorante y con todo lo que esta escribiendo queriendo poner en evidencia a sus propios padre lo único que consigue es demostrar que su capacidad intelectual es ínfima. ¡que tristeza que nuestra juventud y nuestra prensa se dediquen a tareas de tan bajo prestigio y poco instructivas!. En fin, despues nos preguntamos de el porque de la violencia de los jovenes, con columnas como esta que lo que hacen es dar mas pávulo a que no respeten a nadie, ¡ni a sus padres!. ¿me gustaría saber que harría el director de este periodico si fuera su hijo el que estuviera escribiendo tales barrabasadas? ESTO ES UNA VERGüENZA

-Rosa Villar


Pues a mí me parece original; la puntuación es un desastre, abusan demasiado de la jerga de los jóvenes, lo que hace que pierda credibilidad y suene poco natural, pero me parece interesante y siento curiosidad por leer las siguientes entregas y saber cómo continúa la historia. Tampoco entiendo por qué tanta "indignación" entre los lectores: si no les gusta, que dediquen su tiempo a leer a Homero y otros clásicos. Desde luego qué razón tienen en el extranjero cuando dicen que los españoles sólo sabemos quejarnos y criticar.

-Héctor


Creo que se trata de un texto literario porque como dijo el protagonista creo que en el segundo capítulo "los viejos" hablaban ya del texto y como he visto en lo que lleva escrito, creo que si yo fuera "la vieja" ya me habría visto reflejada en él por tanto ya le habría hablado a mi hijo y supongo que él, si realmente, fuera una historia real, lo habría transcrito. De todas formas, como texto que es, creo que intenta reflejar el estado de desencanto que vive o "sufre" la juventud de hoy en día. No la entendemos porque nuestros problemas, de los que ya hace más de 18 años que teníamos 18 años, pues no eran los mismos, quizás en realidad nosotros teniamos problemas y ellos, a los 18, en realidad eso que les ha tocado no son problemas de verdad. Sobretodo porque está describiendo a un adolescente con padres (no separados) que estudia y no tiene que trabajar y que tiene suficiente para vivir y eso, si realmente nunca has tenido problemas de verdad, pues quizás le aburre. Creo que le faltaria hablar más de lo que siente por dentro de verdad, lo que supone sea quien sea o esté donde esté, tener eso, 18 años, pero creo que sólo lo podría explicar si realmente los tuviera, porque si no los tiene sólo puede intentar ponerse en el papel de hijo "sin problemas" y quejarse por todo. Por eso, creo que tampoco acaba de gustar, porque para aguantar las "quejas" de un niño mimado, ya tenemos a los nuestros.

-somniseva

Hablais de valores .¿Que supuestos valores? Nos criais en una sociedad totalmente hipócrita Los ideales por los cuales a veces se vive, murieron hace ya tiempo, o mejor dicho, se comercializaron y ahora los podemos encontrar en forma de camisetas de "jovenes comprometidos". Tal vez es esto lo que algunos no vean y por ello critiquen a este personaje de ficción. Pero sobre todo sabed una cosa las nuevas generaciones no tenemos ninguna responsabilidad con nuestros viejos y con viejos me refiero a toda la sociedad en general.Tal vez vuestro mayor error haya sido la necesidad egoista de perpetrar vuestros genes y con ello obligar a vuestra descendencia a adaptarse a un mundo totalmente desolador y monótono. Nosotros lo aceptamos y os aseguramos que vamos a seguir creyendo en... Hespanya?¿?¿?¿? bueno en la agrupación territorial que ocupa parte de la peninsula iberica y a la que le debemos total obediencia para pagar vuestras pensiones asi que no os alarmeis de la jueventud. Cuando nos toque trabajar para el carbon de nuestro jefe ya pringaremos hasta entonces viva el hedonismo!!!!!

-Joven maleducado y encima inmigrante


Descubrí en el periódico El País una suerte de blog impreso (que yo leo en su página) llamado "Me cago en mis viejos". Se inició desde el año pasado y dura todo el mes de agosto; es de actualización diaria. Lo descubrí hoy por casualidad mientras leía la sección cultural y me he llevado todo el día leyendo tanto el blog concluso del año pasado como el que se ha estado publicando durante este mes.

El autor, que se supone es un adolescente de 19-20 años madrileño, usa el supuesto seudónimo de Carlos Cay. En el blog (o diario, si quieren ser más conservadores), el muchachito se dedica, como el título lo indica, a cagarse en sus padres y en todos los defectos que les encuentra.

He estado leyendo ambos diarios (el del año y pasado y este) y parece que, este año, el experimento no ha funcionado tan bien. O no ha gustado tanto, pues. A mí tampoco, me sigo quedando con el del año pasado, que era más "humano" y, pese a tener enormes fallos de lógica con esta cuestión de "soy escritor secreto que escribo sobre mis padres en el periódico que leen todos los días", se goza mucho.

Y se goza, en mi caso en internet, por los comentarios. Llegan a ser más interesantes que el texto mismo. Unos critican tanto al periódico por publicar esta cosa como al autor por ser tan gilipollas; otros se empatizan con el autor y critican la actitud poco tolerante de los que critican negativamente al autor, diciéndoles que simplemente está diciendo una verdad que está ahí pero que estas personas prefieren fingir que no existe -la del adolescente maldito, hijo de puta y malagradecido-. Y claro, están los que ni se la creen y hacen cualquiera de las críticas anteriores, solo que se divierten más con los comentarios que con el texto mismo.

La mayoría de los escritos vienen acompañados de una ilustración de Eduardo Estrada. Pueden leer las aventuras de Carlos Cay el año pasado aquí, y pueden leer las que van de este año aquí. Disfrútenlas.

lunes 17 de agosto de 2009

Reporte del reino de los sueños (II)

Dr. Hibbert
"Jojojojojojojo".

Anoche soñé que mi mamá daba a luz a un cuarto hijo que resultó varón. Mi familia y yo la acompañabamos a su salida del hospital (que era una mezcla entre IMSS y Wal-Mart). Para salir del hospital había que cruzar a pie un puente colgante que haría palidecer al golden gate en cuanto a longitud. Nos pusimos a caminar y en el camino nos encontramos al Dr. Hibbert, quien fue el encargado del parto de mi tercer hermano. Comentó que todo había salido muy bien y que mi hermano tendría que estar un mes más en el hospital para darle todas las atenciones pertinentes. Caminamos con él un rato mientras mi mamá platicaba de cómo fue cuando me tuvo a mí, y que recordaba muy bien que cuando recién nací tenía las orejas blancas como papel. Luego llegamos a una especie de anaqueles en medio del puente en donde había discos y libros y cómics. El doctor dijo que, por haber tenido al bebé, teniamos derecho a elegir lo que quisieramos de ahí. Recuerdo que a mi mamá le gustó un paquete con libros de Stephen King y discos de Sarah Brigthman. Yo me puse a buscar por otro lado y me encontré al hermoso Arthur Rimbaud quien me recomendó un libro que se llamaba "El Libro Negro de la Verdad del Universo". Era un libro negro (DUH!) con letras verdes en la portada anunciando el nombre. Arthur me dijo que, de todas las verdades del libro, una en específico era la mejor. Lo tomó, hojeó el libro y se dispuso a enseñarme la página en donde estaba esa verdad. Me dijo que, para mí en especial, era una verdad bastante útil. Y justo me dio el libro cuando la alarma de mi hermana me despertó.

Decidí volverme a dormir y maldecir al celular de mi hermana (en ese orden). Intenté retomar el sueño.

Y ahora estaba en Wal-Mart. Ignoro si en el mismo Wal-Mart/IMSS donde mi hermano, pero pues estaba en una de las tiendas. Mi familia también estaba presente, aunque andaban en lugares diferentes de la tienda. Yo me dirijo a la sección de juguetes cuando me encuentro a...

The Rocky Horror Picture Show

... el elenco de The Rocky Horror Picture Show. El Dr. Frank N. Furter no estaba, pero andaba en bogeda (cual suerte de espectador omnipresente, lo veía en la bodega sin estar yo ahí). Me puse a platicar con Magenta Columbia (la de la izquierda, con sombrero) y terminé besuqueando y fajando con ella. Y ya cuando estábamos en lo más cabrón, al Frank se le ocurre montar su numerito de Sweet Transvestite y ya no me acuerdo de lo demás. De hecho en algún momento montaron el de The Time Warp, porque recuerdo haberle comentado a mi mamá como me ultrazurraba "El Baile del Sapo" de Timbiriche.

viernes 14 de agosto de 2009

El asunto de la mentira

Un amigo me contaba lo mucho que odia la mecánica grupal de fingir ser alguien más del grupo, haciendo especial énfasis en que ese alguien tiene que ser una persona con quien tengamos asperezas de algún tipo. Me contaba que acababan de hacerlo en su grupo en la universidad y que los resultados, sin exagerar (según él), habían sido fatales para casi todos: críticas destructivas, ofensas bastante hirientes y añejos y hasta escondidos odios que se profesaban entre ellos.

A mí nunca me ha parecido bien hacer ese tipo de cosas porque, considerando la Ley de Murphy, siempre ocurrirá algo como lo que le ocurrió al grupo de mi amigo. Como sociedad, no somos una utopía y tanto no tenemos la madurez emocional ni la suficiente inteligencia para enfrentar la verdad como tampoco tenemos eso mismo a la hora de emitirla. Y todos estos jueguitos que se hacen en los grupos escolares y en algunas terapias psicológicas creo que sirven principalmente para evidenciar el como la sociedad, la familia, el equipo de trabajo y todos esos grupos humanos que se forman "a la fuerza" funcionan relativamente bien porque dependen de la mentira y de la falsa apariencia que nos gusta proyectar a casi todos en algún sentido (desde la defensiva hasta la ofensiva).

No voy a decir que me gusta todo este asunto de que la mentira sea muchas veces hasta piedra angular del mecanimos social, pero tampoco creo que me parezca algo malo si nos ponemos a analizar el historial cultural, social y político de un país como México. Era un poco como la paradoja que una vez le planteé a un amigo: tú tienes una enfermedad incurable que, a los 50 años de edad exactamente, te matará fulminantemente en segundos; ¿qué es mejor: vivir sabiendo que tienes esa enfermedad y preocupándote por toda tu vida acerca de como sabes el día límite hasta el que tienes posibilidad de vivir o existir en una ignorancia alegre y feliz, despreocupado de un mal que sea como sea te matará pero que no puedes combatir?

En el caso de la sociedad mexicana (que es en la que vivo), también está el asunto de la religión y de cómo, para mí, tiene mucho que ver con esto del papel que juega la mentira en las sociedades humanas.

Por ejemplo, para la mayoría de las personas religiosas es una falta de respeto poner en tela de juicio la existencia de los seres a quienes adoran y la veracidad de los hechos históricos que estas personas pregonan como verdaderos. Y aún si lo haces con un afán no de ofender, sino de invitarlos a razonamiento e investigación sobre si eso que creen que es verdadero no lo es, sigue siendo una falta de respeto. Porque una de las reglas del dogma católico, cristiano y muchos del estilo es algo así como "ni se te ocurra dudar que todo lo que te decimos es verdad, porque si lo haces te vas directito a la chingada" -sí, lo dicen de un modo menos soez y más correcto, pero a final de cuentas es eso-. Invitar al razonamiento y al esclarecimiento de el asunto religioso es, para la mayoría de los religiosos mismos, la mayor falta de respeto que puede haber a ellos mismos. Que sí, que las cuestiones religiosas son cuestiones de fe y que los humanos somos unas bestias sin la capacidad intelectual de entender los misterios del señor según todas esas personas, pero, en ese caso, tan valida es la existencia de Dios como la de Harry Potter, la de Hellboy o la de Dorian Gray: mientras yo sienta dentro de mí esa extraña sensación, esa fe de que cualquiera de estos personajes existe, existe. Y claro, tengo un libro escrito por alguien que lo demuestra, solo faltaría (de ser necesario) que el autor o la obra misma digan que lo que escrito es cierto y listo.

Otro asunto de la mentira en los mexicanos tiene que ver con percepciones propias y percepciones foráneas: es tolerable que la sociedad mexicana misma, entre broma y broma, deje ver muchos de los defectos que tenemos (huevones, iletrados, abusadores, ladrones, cerrados de mente...); pero cuidado si lo hace algún extranjero: un pinche gringo, un pinche chino, un pinche español, un pinche colombiano y así dependiendo de la nacionalidad del que critica. Nos ponemos como fieras porque lo que dicen ellos no es cierto, porque no nos conocen y nos tienen envidia por alguna fruslería. Nosotros si nos conocemos, y sabemos que no somos lo que ellos dicen, ¿verdad?.

En fin. Mentiras, mentiras, mentiras. Todo eran mentiras.

jueves 13 de agosto de 2009

Una historia de amor

Estaba el Dr. Henry Pym comiendo helado y platicando con una alumna/fanática de él después de haber hecho el amor. El tema de la conversación es lo típico de un superhéroe del calibre de este hombre: extraterrestres, seres interdimensionales y conspiraciones.

The Avengers

Todo muy normal, todo muy romántico, y de repente...

The

Su enamorada se convierte en un monstruo hulkiano que intenta matarlo. Fin.

P.D.: Si les interesa saber que pasó con él después, consulten The Mighty Avengers #8, a la venta en todos los puestos de revista de México.

martes 11 de agosto de 2009

Ah, pinche Lovecraft

Montañas de la locura
Las montañas de la locura. Que looooooco, viteh.

Encuéntrome plácidamente leyendo En las Montañas de la Locura de H. P. Lovecraft -no tengo jodida idea de cuando reinicio American Gods- cuando me veo obligado a detener mi lectura y reparar sobre un pedazo de texto en específico que me resultó un tanto difícil de asimilar. Correspondía a una de las clásicas descripciones de don Howard sobre las criaturas que inventaba para sus relatos:
Orrendorf y Watkins encontraron bajo tierra a las 21:45 un fósil monstruoso en forma de tonel, de naturaleza totalmente desconocida. Se trata quizá de un vegetal o de un ejemplar gigantesco de protozoario marino desconocido. El tejido ha sido indudablemente preservado por sales minerales. Duro como cuero, pero de una flexibilidad sorprendente en ciertos lugares...

Un metro ochenta de altura; diámetro central: un metro; diámetro en los dos extremos: unos treinta centímetros. Como un tonel, con cinco notables salientes en lugar de duelas. Unas cisuras laterales, que podrían corresponder a unos tallos delgados, en la parte más ancha de esas salientes. En las hendiduras que separan las salientes hay unas excrecencias extrañas: crestas o alas que se abren y extienden como abanicos...

Longitud total: dos metros y medio. Torso provisto de cinco aletas salientes de un metro ochenta de diámetro. Tejido exterior gris oscuro, flexible y de gran resistencia. Alas de dos metros de largo del mismo color; se repliegan entre las salientes. Armazón tubular, con orificios en los extremos, de un color menos oscuro. Las alas extendidas son de bordes dentados.

En el centro del tonel, en cada una de las partes similares a duelas, hay cinco sistemas de brazos o tentáculos flexibles, de color gris. Se aprietan contra el torso, pero extendidos alcanzan un metro de longitud. Como los brazos de los crinoideos primitivos. El tallo principal, de unos ocho centímetros de diámetro, se divide a los diez centímetros en tres secundarios de los que nacen a su vez, a los veinte centímetros, cinco pequeños tentáculos delgados, o sea, un total de veinticinco tentáculos.

En lo alto de la masa torácica hay un cuello bilboso, gris, provisto de una especie de agallas. La aparente cabeza es una estrella de cinco puntas cubierta por un vello duro de unos ocho centímetros de largo y de todos los colores del prisma.
Según yo, a grandes rasgos la cosa esa se debería ver así:

Lovecraft

Y lo primero que pienso es "No mames, esa madre no se ve amenezadora. Si lo veo a medianoche en la calle hasta le pido la hora y le saco plática".

Terminé el libro (con la incursión de otras cositas llamadas Soggoths, más fáciles de imaginar) y decidí buscar una imagen de las montañas que, si mal no recuerdo, había visto en el en blog de El Duende Callejero y que es la que encabeza este post. Y entonces, aparte de la imagen, encuéntrome este dibujo que algún talentoso hizo de su interpretación del fósil ese:

Antiguo

Y entonces mejor cerré el hocico de mi monólogo interno.

domingo 9 de agosto de 2009

Hijo de Hombre


Ninguna película clásica de Disney me emociona mucho. Nunca vi Alicia ni Dumbo ni Pinocho ni La Sirenita ni nada de eso. Las únicas que me tocaron ver de niño y en su momento fueron El Rey León (que desde que supe hace años que es una copia nomás no), Aladdin, El Jorobado de Notredame y Tarzán.

Esta última es, por mucho, mi favorita. Aunque me desesperan mucho las películas que "dejan mensaje" de modo tan moralino y burdo, es una película que puedo ver una y otra vez y siempre me va a sacar una sonrisa y me va a poner de buenas (como Howl's Moving Castle, de Miyazaki). Y lo mejor de todo, para mí, es su soundtrack: producido originalmente en seis idiomas (si mal no recuerdo) y compuesto por el grandísimo Phil Collins.

Ahorita la acabo de sintonizar en Tv Azteca. Me retiro a una buena tarde de domingo.

viernes 7 de agosto de 2009

Harto leído

No me gusta hacer la pendejadita de "Propósitos de año nuevo" porque es una tontería que olvidan todos a los 4 meses. Y con olvidar no me refiero a sufrir un ataque de amnesia, sino que ya para ese entonces (si no es que antes) les vale madre y siguen con lo de siempre.

Mi único propósito es la autosuperación en todo sentido posible, cosa que no requiere de año nuevo para que sea una constante en mí. Y, si bien no me he superado en todos los aspectos respecto al 2008, acabo de darme cuenta de que en este año sí me autosuperado no solo respecto al año pasado, sino a toda mi vida. Y es que, en lo que va de este año, he leído más libros de los que he leído en cualquier otro año de mi vida. Agréguenle que sigo varias ediciones de cómics y me he echado algunas novelas gráficas y, muy probablemente, he leído más en este año (por gusto) que en toda mi vida.

Y, aún así, me parece una lista muy pobre. Sin embargo aún me quedan unos meses, así que tengo oportunidad de enriquecer aún más mi acervo en este año. Abajo la lista de las cosas que he leído este año.

-El Vampiro de la Calle Méjico, de Vicente Molina Foix.
-Justina, de Marqués de Sade.
-¿Sueñan los Robots con Ovejas Eléctricas?, de Phillip K. Dick.
-El Príncipe, de Nicolás Maquiavelo.
-El Tesoro de la Divina Gracia: Lupita, la novia de Culiacán, de Ulises Cisneros.
-Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll.
-La Metamorfosis, de Franz Kafka.
-The Sandman: Preludes & Nocturnes, de Neil Gaiman.
-The Sandman: The Doll's House, de Neil Gaiman.
-The Sandman: Fables & Reflections, de Neil Gaiman.
-The Sandman: World's End, de Neil Gaiman (incompleto).
-Frankenstein o El Moderno Prometeo, de Mary Shelley.
-El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.
-Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte, de Horacio Quiroga (incompleto).
-Drácula, de Bram Stoker.
-Hamlet, de William Shakespeare.
-La Hermana de Shakespeare, de Jesús Manuel Rodelo (antología de varios autores).
-No Es País Para Viejos, de Cormac McCarthy (interrumpido, lo reinicio pronto).
-American Gods, de Neil Gaiman (leyendo)
-El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert L. Stevenson.

Y creo que alguno se me escapa, pero esos son los que recuerdo. Tengo una lista de espra como de 5 más (2 de Lovecraft).

Algo que quisiera resaltar es que, además de que casi todos son clásicos de la literatura y me han parecido excelentes (sobre todo Drácula, ejem), la mayoría han costado $30 o menos. Y es ahí donde sí mando a chingar a casi toda la literatura moderna.

Muy el pedo de cada quién si quiere gastar más de $250 en un best-seller mierdo como The DaVinci Code o Twilight. Yo me compré 6 de los 7 libros de Harry Potter y, pese a que no los considero literatura chatarra (y puedo defender dicho argumento en cualquier momento, si alguien desea debatir), sí me parece una mentada de madre su precio. Sin embargo, me ultracaga que la gente que lee únicamente esas pendejadas diga muy ufana que AMA la lectura y que no concibe su vida sin estar leyendo la mamarrachada del momento o el nuevo libro "alternativo" (según ellos) de Paulo Coelho y autores por el estilo.

Si en verdad esta bola de cabrones ama la lectura, no entiendo por qué toda su biblioteca personal está conformada por las tetralogías de Dan Brown, Stephanie Meyer y la Eptalogía de Harry Potter. Ah, y algún librillo de Stephen King, porque son libros de terror supercool. Teniendo ediciones de obras de arte que no pasan de los $50, pienso que sería muy fácil hacerse de algún libro de Verne, Dumas o Dickens y no sólo entretenerse igual o aún más que leyendo los ladrillos que las editoriales quieren usar para violarlos descaradamente.

Sí: entiendo que muchos libros decimonónicos no tienen ninguna adaptación a película en cartelera la cual les provoque a los niñas meterse los dedos compulsivamente por quién sabe dónde ya que el galán en turno está muy guapo, pero a esos jodidos precios -¿$30 vs. $300?- no creo que sea muy difícil arriesgarse con algo nuevo y que sabes te va a dejar algo más que calentura de puberto.

Y lo entiendo y lo defiendo: todos tenemos el derecho de leer o ver o escuchar lo que se nos hinche. Pero tampoco se hagan pendejos: si lo único que leen es Crepúsculo y Ángeles y Demonios; si lo único que oyen es Shakira y Paulina Rubio y si lo único que ven en TV y cine es Atrévete a Soñar, La Virgen de Guadalupe, Scary Movie X o Harry Potter X... me temo que las probabilidad de que sean unos nacos (y hasta pendejos) son bastante altas. Y no lo digo yo, lo dice el buen gusto, la razón, el sentido común y el arte mismo.

Ah, y claro, nada personal contra nadie. Fue una pequeña reflexión/desahogo espontánea. Si alguno se siente ofendido, muy su pedo.

domingo 2 de agosto de 2009

Hoy alguien me dijo esto...

Centro comercial Forum, Culiacán.

-Disculpa, muchacho... (tentándome en el hombro).
-¿Ah?.
-Disculpa, pero... vienes muy seguido a esta tienda, ¿verdad?.
-Pues... sí; es de las pocas tiendas que me interesan de acá.
-Sí, te he visto varias veces por acá.
-Ah. ¿Andas mucho también por aquí?.
-Antes trabajaba aquí, pero renuncié porque no pude seguir con el trabajo y estudiando. Fue hace como seis meses, y desde entonces me acuerdo que te veía muy seguido por acá. Y muchas de las veces que vengo te veo aquí.
-Órale. ¿Te gusta mucho la música, entonces?
-Más o menos. Vengo más por las películas.
-Sí, a mí me pasa igual; lástima que no tengo dinero para comprar algunas que quisiera.
-Sí. Oye, ¿puedo decirte algo sin que te ofendas?.
-¿Es algo ofensivo?.
-Sí... bueno, no sé, depende.
-Mmm... ¿Y para qué quieres decírmelo si sabes que a lo mejor me enojo?.
-Es que... bueno, perdón.
-Mmm. A ver, dime ya.
-Es que... creo que eres muy guapo.
-... ¿Cómo?.
-Te me haces muy guapo.
-O_O... Yo... Ah, gracias.

(Para este punto, el tipo estaba a mi lado haciendo como que buscaba una película de Luis Buñuel y completamente rojo, mientras yo también hacía que buscaba una película e, igual, estaba todo rojo).

-Y bueno, ¿cómo te llamas?.
-Alejandro.
-Mmm. Yo me llamo Memo. Bueno, Guillermo, pues.
-Me gusta tu nombre.
-Arigato.

(Un minuto de "vamos a hacernos pendejos buscando quiénsabecuál película").

- ¿Te gusta Buñuel?.
-Algo. Siempre he querido ver Simón del Desierto.
-Ah, sí. Nunca la he visto. No creo que Silvia Pinal haya hecho una buena actuación en su vida.
-Jajajajajajajajaajajaja.
-Oye, Guillermo... ¿Y tienes mail o algo así?.
-Sí. ¿Lo quieres? (Nota: preguntaba mientras me reía de modo "pícaro").
-¿Me lo darías?.
-Si lo quieres, sí.
-Sí, sí lo quiero.
-¿Tienes papel o pluma?.
-Ah, no. A ver... .
-Ya, tengo una pluma.

(Le agarro la mano temblorosa y le escribo el mail).

-Órale... muchas gracias.
-Anytime.
-Y en serio, estás muy guapo.
-Gracias (la risa, otra vez).
-¿Ya comiste?
-Ya.
-Oh... bueno. Me voy entonces. Muchas gracias, Guillermo.
-No hay pedo.
-Espero para que te conectes.
-Ok. Y a ver si nos ponemos de acuerdo para ir al cine, ¿no?.
-¿En serio?.
-¿No quieres?.
-Claro.
-Entonces nos ponemos de acuerdo.
-Wow. En serio, muchas gracias, Guillermo.
-Ni pedo, Alex. Ah, y por cierto, tú también estás muy guapo.

(Y ahora él se ríe como colegiala estúpida).

-Muchas gracias. Entonces los dos estamos guapos, ¿no?.
-Parece.
-Jajajajajaja. Bueno, en serio debo irme, si no sí me quedaba. ¿Te conectas en la noche?.
-Sí. Te veo en la noche.
-Órale. Bueno, cuidate mucho, Memo. Nos vemos.