sábado 5 de septiembre de 2009

Reporte del reino de los sueños (III)

Yuuko
Ichihara Yüko.

Soñé que me encontraba en una especie de centro comercial/ciudadela con un grupo de amigos que ahora ya no recuerdo. Era de noche y, por lo mismo, sólo estabamos mis amigos y yo caminando por los pasillos del lugar. Bueno, sólo nosotros y la bruja que se encargaba de proteger el lugar y, de paso, leerle el destino a los viajeros: Ichihara Yüko (protagonista de xxxHOLiC). Mientras mis amigos investigaban todo el lugar separados en grupos de dos, yo fui con Yüko a que me leyera las cartas. Estaba sentada en una silla, al lado de pequeña mesa con una vela encima y se encontraba en un cruce de pasillos que, al parecer, era un punto central de la ciudadela/mall. Empezó a leerme las cartas (compuesta por Arcanos Mayores) y, en las primeras tres cartas, salió La Casa de Dios, El Enamorado y La Papisa. Me dijo que, en conjunto, todo eso me iba a traer desgracia a nivel cosmológico (sic) y que apartara de mi cuerpo cualquier pasión, porque la pasión es un arma de dos filos y la mía estaba destinada a dañarme. Tomó otras tres cartas: de nuevo La Papisa, La Rueda de la Fortuna y La Justicia: el universo conspiraba contra mí, en breve vería los resultados. Finalmente aparecieron otras tres cartas: La Muerte, El Diablo y El Juicio. Yüko se quedó en silencio mirando las cartas y no dijo nada; después me miró, sonrió y dijo que era todo.

Cuando iba a exigirle que me dijera el significado de esas tres cartas, oí los gritos de mis amigos y, mientras unos corrían por pasillos en pisos superiores, otros se dirigían hacia mí mientras el fantasma de un soldado de la guerra civil estadounidense los perseguía lentamente. Corrí hacia ellos pero, en lugar de enfrentar al fantasma, terminé huyendo de él y corriendo por todos lados y entrando a toda clase de puertas (sí, como en Scooby-Doo, pero sin musiquita hippie de fondo ni jocosidad). En cierto momento, decidí que no podía estar huyendo todo el tiempo y me detuve y me decidí enfrentarlo. Usé cuanta oración e "invocación" católica me sabía, pero no sirvió de nada, así que seguí corriendo.

Tiempo después, mientras seguía huyendo, volví a encontrarme a Yüko, que estaba cómodamente recostada en un diván en un pasillo y fumando. Le pedí ayuda y me dijo que no la necesitaba, que yo tenía tres armas que se encontraban dentro de mi cuerpo y que me servirían: los dos ojos (¿Sharingan? =D) y la otra dentro de la rodilla derecha. Me dijo que, eso sí, no me le acercara mucho al fantasma, ya que los espectros están rodeados de aire del mundo de los muertos y que, si me acercaba mucho a él, me arrastraría allá.

Llegó el momento en que le hice frente y, sin pestañear, lo miré fijamente a los ojos. Él se detuvo y empezó a hablarme: me dijo que era muy molesto no tener con quien hablar y que todo lo que hacía era cuidar la ciudadela. Me acompañó a la salida mientras platicabamos (ya no tenía ese aire violeta a su alrededor) y me dio las buenas noches.

Tuve otro sueño, pero está muy estúpido. Tiene que ver con mi casa.

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Referencias:

1.- Yüko es mi personaje favorito de CLAMP y, recientemente, he estado leyendo el manga de xxxHOLiC. Su aparición no tiene ciencia.
2.- Sobre el tarot, he estado leyendo de él en wikipedia e internet. No sé nada de interpretación de cartas ni lectura ni nada de eso, esas ya son mamadas de mi sueño.
3.- Sobre la apariencia del fantasma, en clase de cinematografía vimos The Birth of a Nation, de D. W. Griffith, y me gustó la ropa que llevaba el hermano rico que vivía en el sur y que fue a la guerra.

3 comentarios:

Fargok dijo...

Tus sueños son muy divertidos, y me sorprende un poco que los recuerdes con tanta nitidez.

Pancho dijo...

xDDD demonios! yo quiero tener un sueño asi!

Rafael dijo...

no debes de cenar tan fuerte antes de dormir