Y bueno, recibí Abril en el Cubil Felino. Como don León me había dicho que no iba a ir a la universidad, así que se levantó tarde. Yo no: despierto con dos horas de antelación, me dispuse a leer unos números de Hellboy que traía por ahí y a apreciar las cosas bonitas de la vida, caray.
Ya que despertó nos pusimos a pendejear un rato... cosa que básicamente consistía en violentarlo. Después de un rato de suavizar mis nudillos con su cuerpo, nos pusimos a ver La Tumba de las Luciérnagas (y no lloró, el puto); luego nos pusimos a hacer manualidades con The Da Vinci Code, las cuales consistían en hacerle una cavidad para que el señor pusiera los ahorros de toda su vida sin que nadie supiera que están ahí -algo de eso ya vieron en el video del post pasado-.
Ya descansados y con algo de hambre, quedamos en ir a comer comida china o algo así, así que don Frank me llevó a un centro comercial de Lerma.
Esto fue de salida de la residencia Ongay; conozcan a Concord y Michaella
En un principio teniamos planeado ir al cine a ver Gran Torino (porque en Culiacán aún no llega) pero nos dio flojera, así que simplemente nos dedicamos a devorar pollo del KFC. Y, en fin, terminamos de comer y fue todo: salimos, me llevó a la parada del autobús que me llevaría al DF y nos despedimos. Y ya. Hice más cosas ese día, pero ni me acuerdo ni me interesa acordarme.
En fin... ¿qué puedo decir de haber conocido a este señor? Él sabe lo mucho que significa para mí. Sabe lo bien que la pasé con él. Sabe cuanto lo amo. Sabe cuanto deseo estar con él y bla bla bla.
Es una de las personas que más he amado, y por lo mismo hemos tenido una historia muy truculenta que ha pasado por muchas etapas y, por lo mismo, ha resultado muy agotadora en varias ocasiones. Sé que muchas veces lo he lastimado, y es algo de lo que me arrepiento profundamente, porque todo ha sido por pasiones que los humanos muchas veces no sabemos controlar (por pendejos) o por sucumbir ante otros sentimientos estúpidos como la envidia o el rencor antes que al amor mismo.
Tú sabes lo mucho que te quiero y te amo (aunque te harte que te lo diga tanto, sorry). Sabes que, como te lo dije una vez, siempre voy a estar para tí de un modo u otro, al menos que un día dejes de ser la persona hermosa que eres y te conviertas en un hijo de puta -nada personal con tu madre, recuerda =D-. Y sabes que soy un soberano pendejo, así que las veces que nos hemos "peleado" (ejem) no serán las primeras ni las últimas. Pero ya te lo expliqué esa noche: eres una de las personas más importantes de mi vida más allá de cualquier plano (cibernético, real, bla bla bla), y siempre que quieras platicar con alguien, que quieras llorar, que quieras que te oigan, que quieras desaburrirte, que quieras debatir alguna cosa (donde yo siempre tendré la razón, gracias)... en fin, siempre que creas que nadie te pela en este pinche mundo, pues sorpresa: yo te pelo. Yo pienso en tí y me intereso por saber como estás y, aún más importante, me interesa velar porque estés bien, féliz y con una sonrisota en tu cara.
Y bueno, como ya dije, ya no recuerdo nada nás de ese día.
Continuará...





5 comentarios:
Flechazo.... y ningun detalle morboso... que chafa... jajaja
Yo también te quiero. Eres un gran amigo y me dio muchísimo gusto poder estar contigo esos días. Y pues... creo que todo lo que haya que decirse ya se dijo asì que me huyo. Sé feliz. =)
Los detalles morbosos son privados ;)
naaaa, que chafoneria....
Actuaaaliiizaaaa aztualiiizaaa
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